Es un blog de fotos de la naturaleza, viajes y cosas bellas en general.

Costumbres

Feliz Año Nuevo, 2015

Felicidades

Yo espero que este nuevo año puedas disfrutar del amor, de la paz y de todas las cosas bella que trae cada día.

Que a pesar de las tormentas consigas divisar lo bueno en cada ser que te rodea y que tus ojos siempre distingan todo lo maravilloso que hay a tu alrededor, en tu familia, en tus amigos, en tu casa, en tu trabajo y en la naturaleza.

Que dispongas de tu tiempo, siempre de la mejor manera para alcanzar tus sueños.

Te deseo que seas muy feliz y contagies a todos los que lleguen a tu vida.

Feliz 2015

 

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Barrio Reus

Hoy que justamente andaba por ahí, en el Barrio Reus tan pintoresco, me hubiese gustado que el día hubiera estado soleado, porque de esa manera el colorido de las casas se hubiera destacado mejor en las fotos, pero no fue así, sino que hizo un día gris y bastante oscuro.

Pero igualmente el barrio tiene su encanto con o sin sol. Sus casas se ven como murallas que custodian las veredas sin más huecos que puertas altas y ventanas todas rectangulares y no más anchas que las puertas.

El barrio debe su nombre a Emilio Reus, empresario madrileño que construyó viviendas para obreros y jornaleros.

 


FELIZ DÍA DEL AMIGO!!!

Un árbol no está de espaldas para nadie. Da la vuelta en torno a él, y el árbol estará siempre de frente para ti… Los verdaderos amigos también…Dicen los chinos: árbol plantado con amor, ningún viento lo derrumba. Una verdadera amistad también es así.

Quien planta árboles, crea raíces. ¡Quien cultiva buenos amigos, también!

Los árboles, como los amigos, producen belleza para los ojos y los oídos, en el cambio sutil de sus colores y sonidos.

El árbol es sombra protectora, como los amigos; sombra que cambia con el día, que avanza y hace variados reflejos de luz semejantes a las estrellas …

Los árboles son sinónimo de eternidad. Y una verdadera amistad también es ¡Para siempre !!

No sé quien es el autor de este hermoso pensamiento, pero lo tomé del blog: http://dulces-terrones-de-amistad.blogspot.com/2010/05/como-los-arboles.html

A todos los amigos de este blog, a todos mis amigos en todo lugar, vaya un fuerte abrazo y todas las bendiciones hermosas que puedan disfrutar hoy y siempre!!

 


¿Tú también ves un ángel?

La naturaleza me atrae sobremanera y todo lo que me acerque a ella es mi mejor pasatiempo, por ello, nada mejor para celebrar el 1º de mayo, que buscar un lugar tranquilo y natural, así fue que llegamos a Playa Pascual en el Departamento de San José, Uruguay, playa sobre el Río de la Plata, junto a la desembocadura del Río Santa Lucía, imagino que te ubicaste, así que tenelo en cuenta para alguna escapada rápida de la locura citadina, realmente nos encantó, sobre todo por estar tan tranquilo el lugar y bello; sin embargo, no pretendo mostrarte ahora el paisaje sino en otra entrada.

Y eso será porque sigo con mi costumbre de buscar formas en las nubes cada vez que me tumbo sobre la arena de la playa.  Así es que afirmo que vi un ángel en el cielo y espero que tú también puedas verlo y te guste.


Feliz día a nuestra hermosa Rottweiler

Iara en el año 2009. Ella no es nuestra mascota, más bien es parte de nuestra familia, es la Rotwailler más buena que haya conocido y super inteligente, la amamos y cuidamos como a alguien más de la familia. Ella fue criada dentro de la casa, por ello, en la mayoría de las fotos la verás en su hábitat.

Iara recuperándose de su operación, con camisa para que no se abriese la herida.

Iara en el año 2006.


Curiosidades de un paseo por la playa

No sé qué sería esto, aunque tenía un hermoso colorido.

Me encanta dar paseos por la playa y caminar buscando quién sabe qué tesoro. Estos son de gran valor para mí, en lo que respecta a su belleza y rareza.

Todo un tronco de la playa lleno de este tipo de valvas.

Un amiguito escurridizo.Excelente camuflaje.Agua viva le decimos aquí, pero mi cuñada insiste en que es agua mala. No estoy segura, en todo caso será una especie de medusa.


¿Urraca parlanchina?

Sí, recuerdo que en mi infancia solía ver Las Urracas Parlanchinas, dos pájaros negros y revoltosos, que solían comerse las mazorcas de maíz como si fueran el rodillo de una máquina de escribir, no eran mis dibujos predilectos, pero en esos días no había tanta variedad para elegir, además la programación televisiva comenzaba tarde, tipo a las 17.00 hs. así que si ibas a la escuela por la tarde, llegabas justo para tomar la leche y ver los dibujitos.

En fin, no era de los dibujos de los que quería hablarles sino del hecho que finalmente hace unas semanas conocí personalmente una Urraca y no se le parecía a las que solía ver en dibujos. Tal vez existan muchas especies de Urracas. Y esta del zoo, era realmente hermosa y tranquila o al menos lo estaba ese día.


Cosas lindas de la navidad

Una vez más se fue la Navidad que estuvimos preparando por algunos días, desde la decoración, hasta la organización y preparación de la comida, saber con quienes lo pasaremos entre otras cosas, enviar y recibir tarjetas navideñas con las cuales terminamos la decoración del árbol, preparamos también pan dulce casero.

En nuestra Navidad priorizamos su significado sobre todas las cosas, es decir, celebramos el nacimiento de Jesús y como si fuera su cumpleaños le hacemos el mejor lugar en nuestra mesa. Luego le ofrecemos regalos espirituales, como nuestros corazones, amor, bondad, y tantas otras virtudes en las que queremos estar trabajando durante todo este año hasta la próxima Navidad.

A veces cantamos villancicos, jugamos al elefante blanco, comemos, a la medianoche nos saludamos, salimos a ver los fuegos artificiales, luego regresamos para el brindis familiar y hacemos una larga sobremesa, mientras los niños disfrutan con sus regalos.

Esta es una típica Navidad en casa y estas son algunas fotos!


La herencia de mi abuelo

Una vez más ha comenzado el mes de diciembre, lo cual me llena de un espíritu especial, por muchas razones en realidad; una es que ya estamos cerca del verano y solemos tener por aquí unos hermosos días soleados, a veces calurosos, pero hermosos al fin pues no es posible tenerlo todo, ¿no crees?

En fin, otra razón es que me encanta la navidad, por lo que significa y porque pongo en uso la herencia de mi abuelo paterno. Tal vez pensaste que se trataba de algunos platos, fuentes o adorno navideño que recibí de él, pero la verdad es que lo que conservo de mi abuelo son más bien recuerdos, pocos, pero lindos.

Te diré que durante mi infancia visitar la casa de mi abuelo era como ir a un shopping en navidad, lo cual hace más de 30 años te sentías como en la casita de dulces de Hanzel y Gretel, para empezar el árbol que él adornaba iba del piso al techo, y usaba la mitad de un gran living para crear el más hermoso pesebre que hubiese visto. El abuelo, no sé bien cómo, creaba ríos no de papel celofán azul, sino de agua real que corría, hacía cascadas y tenía todo tipo de animalitos, palmeritas que él mismo hacía, me quedaba horas observando cada adorno, era hermoso.

Esa es la herencia que tengo de mi abuelo (lamentablemente no tengo fotos, en ese tiempo no tenía cámara), me encanta adornar la casa en navidad, puede llevarme días y cansancio, pero aún así nunca lo supero en su inventiva.

Por el momento sólo he preparado el material para comenzar a adornar, luego te mostraré cómo quedó.


Yo que creí que deshojar margaritas era un juego sin ciencia.

Pues sí, no me hubiera puesto a pensar jamás que lo que consideraba un juego de niños y adolescentes, no hubiese sido inventado por un ser enamorado sin más complejidad que el confirmar el amor de su ser amado. Sin embargo, hasta hoy  encuentro la página de Alejandro Rojo, quien nos da una complicada pero ilustrativa explicación acerca de toda la ciencia que encierra este “simple juego”; y cómo no voy parafrasearlo hete aquí la dirección donde puedes leerlo: http://www.albertorojo.com/publicaciones/DeshojandoMargaritas.pdf


Esos cielos de las tardes…

La tarde puede ser, para muchos, la hora de volver de un paseo, de un viaje, del trabajo, de visitar a la familia, etc. De repente te encuentras pensando en llegar a casa, darte una ducha, cocinar, oír los mensajes en la contestadora, poner orden en algunas cosas, ver algún programa televisivo, etc. mientras los kilómetros avanzan y tu mente avanza también te das cuenta que a tu alrededor, en el auto, el tren o el bus, todo se tiñe de un tono ámbar; entonces al mirar la ventanilla, le haces un STOP a todo pensamiento, porque el cielo que estás viendo es espectacular y simplemente no quieres perderte como va cambiando a cada segundo de color.

No sé tú, pero yo (y no es la canción de Luis Miguel) dos por tres me encuentro en esta situación, y la disfruto y si tengo una cámara intento hacerla perdurar en el tiempo.


Pedir deseos a los panaderos… cosa de niños

 

Sí pues, no sé si en todas parte existe esta costumbre de  mostrarle a un niño una semilla de Diente de León, pedirle que la sople, pida un deseo e intente mantener a alguno de los plumines extremadamente fino volando y llevarlo lo más lejos posible para que de esta manera se cumpla el deseo, era una manera de mantenernos entretenidos, creo. Pero lo más curioso era que le llamábamos panaderos, y cada vez que veíamos uno, corríamos a agarrarlo diciendo: un panadero, un panadero, pidamos un deseo! estas son otras cosas bonitas de mi infancia, más allá de que a poco rato olvidáramos que habíamos pedido un deseo.


Primaveras de ayer y de hoy…

Cuando era una niña vivía en un hermoso barrio de casas bajas y cada una con un gran espacio de patio y jardín, donde la mayoría de los vecinos tenían sus árboles frutales, gallinero, galpón, parrales que iban desde la puerta trasera de la casa hasta el cerco del fondo del terreno, había un aljibe, mucho lugar para correr y árboles para trepar.

En ese tiempo, no importaba mucho que la primavera trajera consigo hermosas flores, no era mi prioridad, pero sí sabíamos mis hermanos y yo que pronto nos reuniríamos con papá para fabricar nuestras cometas (barriletes), así que un día salíamos a cortar cañas y luego papá con una cuchilla filosa hacía unas varillas derechitas y finitas, las cuales lijaba para que no nos lastimáramos con sus astillas. Luego alguno de nosotros iba al almacén de ramos generales, pues no había allí una papelería ni tampoco supermercado, y compraba hilo para cometa, así lo pedíamos. Una vez que teníamos todos estos implementos comenzaba cada uno a idear su diseño y papá se daba maña para complacernos. Yo recuerdo especialmente, un año en que me hizo un barco, sí, extraño, pero yo por alguna razón quería ver volando en el cielo una cometa con forma de barco, no lo hicimos con papel de cometa, sino con uno que teníamos a mano en casa y era de color celeste lo cual no contrataba mucho, por ello una vez que estuvo listo, mi tarea fue recortar dibujos y fotos coloridas de revistas y pegarlos por doquier.

Fabricar la cola también era un ritual, para el cual teníamos indefectiblemente que contar con mamá para que nos diera alguna camisa vieja para cortar en trozos, ella siempre nos conseguía telas variadas que anudábamos unas con otras y nos quedaba una cola colorida.

Difícilmente hoy vea una cometa “casera” revoloteando en el cielo, hoy son muy lindas, con los colores de los equipos deportivos de la región o diseños de dibujos animados. Pero detrás de ellas no guardan el recuerdo de un ritual compartido con papá y mamá.

Y lo más lindo era que el día de Primavera, se hacía el concurso de cometas, y había un premio para la cometa más grande, la más original, la que volaba más alto y a la más colorida. Solíamos ir a ver, pero no participábamos, no sé bien porqué, tal vez porque nuestro premio era simplemente disfrutar de hacer las cometas y luego hacerlas volar ayudados de los consejos de papá.


La Primavera se va imponiendo…

Ayer nos dimos una vueltita por el Jardín Botánico, pues si bien las noticias informan que mañana 23 de setiembre a las 06:00 de la mañana entrará oficialmente la Primavera en el Hemisferio Sur, yo me quedé en el tiempo en que siempre entraba el día 21 (al menos eso creíamos), así que con el hermoso cielo azul totalmente despejado y un calorcito que invitaba a andar en mangas cortas, nos fuimos hasta allá para ver qué nos deparaba la estación entrante, en cuanto a flores, colores y aromas.

Aún estaba adormilada, no hallamos flores por doquier como creímos, pero podía verse que se está preparando para desplegarlas en breve; sin embargo fue gracioso ver que en algunos lugares la Primavera luchaba por imponerse en el paisaje, tal como lo demuestra esta graciosa foto.


Lo más parecido a la nieve…

Todavía recuerdo ese día loco, pues nuestro primer ciclo de estudios en el Instituto nos pareció realmente estresante a la mayoría del grupo, éramos apenas unos 15 estudiantes de distintas nacionalidades, tratando de adaptarnos a todos los cambios, desde el clima, la cultura, las comidas y el ritmo de las clases todos los días, algo que para muchos hacía tiempo que habíamos dejado atrás en el tiempo.

Por eso, algunos que ya habíamos conformado un grupo de amigos inseparables, habíamos estado esperando aquél fin de semana con ansias, y aunque amaneció gris nada nos quitó de la cabeza el plan A de ir a la pileta y al sauna, solo sé que fue en el norte de la ciudad, pero no sabría volver a ir, ni tampoco decir en qué barrio se encontraba, aunque el entorno era muy bonito, nuestros amigos llevaban a sus familias, esposas y niños ellos eran los lugareños, así que oficiaban de guías y nosotros les seguíamos confiados.

Para llegar habíamos tomado la ecovía y a poco de estar viajando comenzó a llover fuertemente, luego a granizar, nunca había visto tanto granizo, se amontonaba sobre el cordón de las veredas a una algura de más de 40 cm. parecía hielo picado para granizado de frutas. pero luego y a la distancia, cuando se compactaba se veía como nieve.

Con tremanda tormenta de granizo, yo sólo pensaba en regresar a casa; sin embargo, nuestros amigos estaban como si nada, como si alguien les hubiese pintado un panorama que yo desconocía y no entendía en absoluto.

Al llegar aún llovía, aunque ya no granizaba, corrimos a una especie de estancia que tras las cercas de juncos dejaba al descubierto una gran pileta al aire libre. Pensé: ni loca me meto en esta pileta bajo la lluvia; sin embargo, no era esa la idea, entramos a una especie de gimnacio, bajo el cual había una enorme pileta que humeaba, el lugar tenía unas hermosas fuentes decorativas y un pequeño restaurante, además del sauna que olía a eucaliptus.

Quien lo diría podíamos oír como caía la lluvia mientras nos divertíamos en la pileta y luego en el sauna, no tardó mucho en salir el sol, con el tiempo aprendimos lo cambiante del clima en las sierras quiteñas.

Y si bien meteorología lleva años haciéndonos creer que nevará en territorio uruguayo, yo siempre recuerdo que he visto picos nevados cercanos, pero lo más parecido a la nieve que vi fue aquellos montones de granizo compactado en las veredas de un fin de semana que queríamos desestresarnos.


El ritual familiar de la reina de la noche…

Pues sí, en nuestra familia se ha vuelto como un ritual cada verano esperar la llegada de la reina de la noche que deslumbrará nuestro jardín solamente una noche.

Desde hace algunos años mi madre cuida una planta de la especie de los cactus, que suele florecer una vez al año y su flor que abre por la noche, marchita por la mañana. Por lo que nos hemos vuelto expertos en no perdernos su floración. Al ver aparecer un pequeño pimpollo, pasamos la voz y desde ese momento estamos todos atentos, tal es así que en los últimos 4 años no nos hemos perdido de disfrutar esta belleza.

Y tal como su nombre lo dice, la convertimos en la reina de la noche, una modelo digna de fotografiar.

 


A los niños del mundo… ¡¡muy feliz día!!

Luego de unos días fríos y lluviosos, hoy amaneció hermoso y desde muy temprano pude oír desde mi ventana las voces y risas de los niños disfrutando sus flamantes juguetes y regalos, pues hoy aquí se celebra el día del niño.

Vaya para ellos, esos pequeños bajitos de las sonrisas hermosas y las lágrimas que duelen hasta a los adultos, a los que te hacen el día feliz y no saben mentir, a los traviesos e imaginativos, a los hiperactivos y pícaros, a los de la mirada de dulce de leche, a los de los besos que te duelen en la mejilla de tan apretados, a los que te quieren hasta el infinito de ida y vuelta, a los que te esperan con una sonrisa y la clásica frase: “¿qué me trajiste?” y con una hermosa mirada de ilusión, a los que esconden el cuaderno borroneado bajando la mirada, a los de los pucheritos interminables, a los de los cachetitos surcados por el llanto, a los que nunca se cansan, a los que no paran de hablar, a los que lo preguntan todo, a los que esperan que tengas tiempo para ellos, a los que te tironean la ropa diciendo: “comprame esto”,  a todos y cada uno: ¡¡MUY FELIZ DÍA!! y que los adultos no nos olvidemos de dejarles un mundo mejor ni de prepararlos desde el amor y el respeto para las relaciones del futuro.

¡Bendiciones en su día pequeñines!

 


Cuando vi la publicidad no supe si reir o fruncir la nariz…

Apenas pisamos el aeropuerto de Quito, en Ecuador, notamos que la mayoría de los adolescentes y jóvenes iban pulcramente peinados con gel y de muy variadas formas, como si se tratase de una competencia al más original, por ello con el transcurso del tiempo se volvió para mi esposo y para mí un juego descubrir nuevos peinados en los chicos .

Con la idea de que este debía ser un gran negocio en el país, charlando un día con un vecino, padre de un adolescente,  supimos que el joven tardaba mucho en peinarse para ir al colegio y que compraba tres tipos de gel y por supuesto que debía reponerlos varias veces en el mes, lo cual entendimos como todo un ritual de la coquetería varonil, no era algo malo; pero a nosotros que veníamos del sur, específicamente Argentina  y Uruguay, donde los chicos suelen usar el cabello largo, y difícilmente peinado con gel, nos llamó mucho la atención.

Tal es así que, el año pasado, cuando regresamos a visitar Quito, nos topamos con la publicidad de esta foto, si bien en primera instancia no supe si reír o poner cara de asco frunciendo la nariz. Entendí que para ciertos tipos de peinados innovadores era necesario este tipo de gomina Mokopótamo: “gomina para peinar a lo bestia”, estoy segura que con ese eslogan, el cual reconozco como muy original, con un pote por mes sería suficiente.


Extraño el color de los jardines, en Invierno…

Si bien cada estación tiene su encanto, debo reconocer que tras el Otoño que se lleva buena parte de la gama de los verdes en los árboles, como así también el Celeste del cielo el cual pasa a ser mayormente de tonalidades grises, es el Invierno quien se lleva los laureles a la hora de convertirse en una especie de caja fuerte donde se guardan los colores de las flores de nuestros jardines.

Pues sí debido a los fríos de estas latitudes los vecinos no cultivan sus jardines al igual que en verano o en primavera. Así que mientras tanto añoro la llegada de eso días cálidos, estaré preparándome para plasmar los coloridos jardines de los días venideros.

En fin, extraño el color de los jardines en Invierno.


La belleza del contraste…

Me encanta recorrer ciudades pequeñas y pueblos, porque en ellos se pueden apreciar muchas cosas que se rehúsan a ser obsoletas, buscando trascender más allá de los tiempos.

En esta fotografía que tomé en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú en Argentina, se puede observar la convivencia armónica del carro tirado por caballo, la bicicleta, un viejo Citroën, tras un moderno Chevrolet; todos medios de transporte que así combinados le dan a esta tranquila ciudad (al menos mientras no es semana de carnaval) cierto encanto dentro del contraste que se observa.